Laboratorio textil fundado por Carla Qua en Ciudad de México en 2019. Trabaja sobre mezclilla — siluetas fijas, tratamiento variable. El slack, el haori, la jacket, el worksuit, el overol son las mismas siluetas desde nuestro origen — y las seguimos perfeccionando. Si solo vas a producir un tipo de indumentaria, más vale que sea la mejor versión posible.

Lo que cambia con cada serie es lo que ocurre sobre la fibra: el tinte, el bordado, el tiempo que cada proceso requiere.

El respeto por las técnicas no es obediencia ciega. Es necesario dominarlas para poder subvertirlas conscientemente. El laboratorio es el espacio donde conviven la curiosidad y la reverencia. El experimento mantiene vivo el proceso.

Buscamos materializar el sincretismo: la coexistencia tensa e irresuelta de lo prehispánico, lo religioso, lo migrante, lo popular. Esa densidad no se resuelve — pero está presente.

Nada de lo anterior ocurre solo. Las bordadoras de Temoaya y Tenancingo, los sastres del taller — no ejecutan ideas, las co-crean. El conocimiento vive en las manos. Apurar un proceso es violentarlo: los materiales y las personas tienen sus propios ritmos, y respetarlos es la condición para que el trabajo ocurra.

Loved Clothes Last

Los colores de tu prenda Agnes provienen de materias primas naturales y obtenidas de manera sostenible. Con el mínimo consumo de agua, electricidad y con técnicas artesanales.

Intrucciones de Cuidado

MANIFESTO

AGNES produce en Ciudad de México. Todo el proceso — teñido, confección y bordado — ocurre en talleres propios o en colaboración directa con artesanas de Temoaya y Tenancingo.

Las bordadoras y sastres son remunerados por pieza. No hay trabajo infantil ni forzoso en ninguna etapa de la cadena de producción. No hay intermediarios entre el taller y quien produce.

Las series se producen en cantidad definida. AGNES no opera bajo lógica de sobreproducción.